CARTA AL DIVINO PADRE CREADOR

Padre Amado
Señor del Universo
Dios de toda consolación
Tesoro de infinita sabiduría
Gobernante absoluto de la humanidad

Sírvase recibir esta humilde misiva enviada por uno de sus espíritus encarnados en la Tierra.

Excelentísimo Señor:
Las visiones que hemos tenido de Usted han sido los segundos más maravillosos y plenos de nuestra existencia en la Tierra. Nuestro espíritu vibra y se emociona hasta su fibra más íntima cuando vemos con ojos materiales el paso majestuoso y solemne de usted Padre, materializado.

Las líneas de perfección que logra al mostrarse ante nosotros como una bella Paloma Blanca, han sido percibidas de distinta manera por los hermanos de nuestra Congregación. Algunos ven su cuerpo etérico, transparente; otros lo visualizan con un fulgor muy especial. Algunos lo ven de tamaño mediano, otros le han visto desplegar sus alas a una extensión de un par de metros. Algunos logran ver el delineado de cada pluma de sus alas, otros han visto sus orillas bordadas en oro. Algunos lo ven de un color blanco albo, otros de un tono más grisáceo. Algunos escuchan un trino especial que lo antecede, otros sólo su vuelo armónico y silencioso.

El denominador común al verlo a usted Amadísimo Padre, es el sobrecogimiento que siente nuestro cuerpo físico y la sensación de felicidad que queda dentro de nuestros espíritus. Nos deja sin aliento, nos quita la palabra de la boca, nuestro pensamiento se abstrae solamente hacia Usted, ya no se puede pensar en otra cosa. También solemos sentir un frío en la espalda, calor en el rostro o las piernas temblando. En ese momento, no podemos recordar si es verano o invierno, si hace frío o calor, si es mayo o septiembre, ni siquiera nuestro nombre. Nuestra mirada, nuestro corazón, sólo tienen una razón de ser. Y es apreciar su planeo, su revoloteo, el movimiento de sus alas, su desplazamiento por los aires y el impacto de desaparecer ante nuestros atolondrados ojos.

ALELUYA, ALELUYA, ALELUYA!!
BENDITO SEA EL DIVINO PADRE CREADOR POR LOS SIGLOS DE LOS SIGLOS, AMÉN!!

Hna. Loreto Santibáñez
Enero 2021

One Comment

Paulette

Que bellas palabras! Muy bien detallado y redactado. Qué mejor vivencia que poder ver al mismísimo Padre materializado ante sus ojos.

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