Manipulación Genética…

Efectos catastróficos en el destino del género humano.

Desde que, en el año 1953, Watson y Crick descubrieron que nuestro ADN forma una doble hélice, diversos investigadores se lanzaron febrilmente a estudiar el genoma humano en profundidad.
Hasta aquí era sensata y prudente la investigación.
Pero siguiendo la moda actual, algunos investigadores – no todos — creyéndose genios plenipotenciarios, se han arrogado facultades ilimitadas, para hacer y deshacer con la organización y estructura maravillosa que nuestro Divino Padre Creador ha impreso en seres y cosas de la Naturaleza.
En el Nombre del Padre Divino señalamos: El hombre es libre, pero esa libertad no puede exceder el marco que la Naturaleza le impone.
Con su pretendida sapiencia, dichos investigadores han considerado que el ADN se duplica con errores.
No existen tales errores, pues Todo, absolutamente Todo en la Naturaleza, obedece a la Justicia Divina. Todo obedece a la Ley de Causalidad: Toda Causa tiene su Efecto y todo Efecto, tiene su Causa y no existe el Azar. La Causa de los cambios en el ADN es la Justicia del Divino Padre Creador, que a todo y a todos alcanza, más tarde o más temprano, en su momento preciso, cronométrico.
El Divino Padre ha creado el Mundo Espiritual y el Mundo Material. Ha creado los espíritus, que viven en la inmortalidad y en todo el Universo.
El Mundo Material es el Universo manifestado, que está en constante transformación.
En el Universo todo tiene su Ley y todo funciona con un sincronismo perfecto.
Solo el hombre de la Tierra, creyéndose suficiente, sabio y libérrimo en el actuar, se permite atropellar estas Leyes Sagradas, manipulando fuerzas y procesos desconocidos y de ahí provienen todos los males de este mundo. Cuando el hombre de la Tierra altera la posición benéfica que la Ley Divina marca, produce el caos y la destrucción: Ejemplos, la destrucción del átomo con la consecuencia de los arsenales nucleares y las centrales atómicas, los viajes espaciales, los trasplantes de órganos, el celibato eclesiástico, la Eutanasia, el aborto, la pena de muerte, la guerra que es el asesinato colectivo, las drogas alucinógenas, la manipulación genética…
El Divino Padre creó a los espíritus y los hizo inmortales, pero sencillos e ignorantes, y determinó que deberían reencarnar en el Mundo Material todas las veces que sea necesario para que logren su progreso espiritual, realizando obras de justicia, cumpliendo Sus Mandamientos Divinos.
Para esto, ha establecido las 4 Leyes de la Vida que rigen inflexiblemente a seres y cosas en todo el Universo: 1.- Nacer, 2.- Vivir la vida en la Tierra, 3.- Desencarnar (Fallecer), 4.- Reencarnar.
La Justicia del Divino Padre y Supremo Juez, no perdona los pecados, sino que da a cada cual lo que merece de acuerdo con las obras que el hombre realiza en la Tierra. La Justicia del Padre es retributiva: “Ojo por ojo, diente por diente” y “con la vara que mides serás medido”.
La Justicia del Padre es implacable, pero como el Padre Divino Es Infinitamente Misericordioso, otorga al hombre miles de oportunidades para ir pagando sus karmas, mediante la Reencarnación.
Nuestro planeta es un mundo aún primitivo, un Mundo de Expiación de los pecados que hemos cometido contra nuestros prójimos en vidas anteriores, de modo que todos los espíritus que hemos reencarnado aquí miles de veces, en todos los razas y naciones, hemos venido a padecer sufrimientos físicos y morales con el objeto de pagar nuestras deudas por faltas cometidas contra nuestros prójimos.
Después de desencarnar, cada espíritu se somete a un auto juicio en el Mundo Espiritual y allí hace el propósito de seguir pagando sus karmas con penas que el mismo elije en el Astral.
Esa Justicia Divina, que cada Espíritu escoge para la próxima vida, ese Destino, viene inscrito en el ADN de los cromosomas de cada cual, en forma individual. Es un Destino al que cada uno opta por sí mismo en el Astral antes de reencarnar.
Es por estas razones por las que no es lícito intervenir el ADN de los cromosomas del género humano de la Tierra.
A continuación, compartiremos con nuestros lectores algunas Revelaciones que, como integrantes de la Congregación Espiritual de la Nueva Jerusalén, fundada por la profeta chilena del Apocalipsis, Madrecita Laura Antonia, hemos tenido el privilegio de recibir de los Maestros de la Cosmogonía Universal, a través de la Profeta del Padre Divino:
Causas de algunas enfermedades genéticas recibidas por hombres y mujeres de la Tierra, de acuerdo con la Justicia Inexorable y Perfecta de nuestro Divino Padre Creador, Dios Todopoderoso:
1.- La Epilepsia. La padecen aquellos que han causado la muerte de miles y miles de semejantes. Algunos personajes de la Historia la padecieron: Hércules, el Rey Saúl, Alejandro Magno, Julio César, Napoléon Bonaparte, Pedro I de Rusia, etc.
2.- La Epidermolisis bullosa, “niños mariposa”: Los funcionarios de la Inquisición católica que quemaban vivos a sus semejantes.
3.- La combustión espontánea de un hombre o una mujer: funcionarios de la Inquisición que quemaban vivos a sus semejantes.
4.- La Diabetes mellitus: La padecen los que en otra vida fueron muy golosos.
5.- La esterilidad en el hombre o la mujer: Aquellos que abortaron o abandonaron a sus hijos, o que practicaron el celibato eclesiástico.
6.- La enfermedad de Parkinson: Aquellos que eran muy nerviosos y aparentaban no serlo.
7.- El enanismo: Aquellos que se reían de los enanos. Igualmente, el gigantismo lo padecen aquellos que se rieron de los gigantes.
8.- La mendicidad y la miseria: Aquellos que fueron ricos y practicaron la avaricia y la usura.
9.- El caso del hombre árbol de Blangadesh y otros similares: Antiguos verdugos que mutilaron a miles de sus semejantes.
10.- Las niñas que han nacido con el corazón fuera del tórax, sin diafragma y con los intestinos fuera del abdomen: Los antiguos sacerdotes Mayas que extraían ritualmente los corazones e intestinos de sus víctimas.
11.- Poliomielitis y esclerosis lateral amiotrófica la han padecido personas que atentaron de palabra y obra contra los profetas o el Mesías. Las personas pierden el control muscular.
12.- Los estigmatizados, que presentan en su cuerpo las llagas de la crucifixión de Jesús, el Mesías: Son los que participaron en la crucifixión. Presentan los estigmas por todas sus reencarnaciones.
Cada día aparecen nuevas enfermedades raras e incurables y nuestros lectores podrán deducir los hechos actuales de la humanidad, que van mereciendo estos castigos de la Justicia Divina.
Debemos agregar una advertencia final: Todos aquellos que osen extirpar desde el ADN una enfermedad genética, esta dolencia se les pegará a ellos en forma inexorable.
Bienaventurados aquellos que tienen ojos para ver y mente para comprender las Leyes de Divino Padre Creador y las siguen con humildad.
El Maestro de los Maestros, el Divino Maestro Jesús, el Mesías, enseñó: “Bienaventurados los humildes de espíritu, porque de ellos es el Reino de los Cielos.”
Y también: “Así todo árbol bueno lleva buenos frutos, y el mal árbol lleva malos frutos.
No puede el árbol bueno llevar malos frutos, ni el árbol malo llevar buenos frutos.
Todo árbol que no lleva buen fruto será cortado y metido en el fuego.
Así pues, por los frutos de ellos los conoceréis.” (Evangelio de Mateo 7:17-20)
“Gloria al Divino Padre Creador en las alturas y paz en la Tierra a los hombres de buena voluntad”.

One Comment

Carla Larenas

Hermosa y verdadera reflexión sobre la sabiduría del Padre frente a la genética.

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